crookedindifference:

Mission Control Center, Building 30, Manned Spacecraft Center, showing the flight controllers celebrating the successful conclusion of the Apollo 11 lunar landing mission. 24 July 1969.
loryan:

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Una Irrealiad He despertado con la sensación en la boca de que el cielo se estaba alejando, fue como por un instinto irreconocible que me asomé a la ventana para satisfacer una curiosidad que no sentía mía, y entonces fue cuando descubrí que estaba lloviendo hacia arriba, sabía que era algo irreal, pero no lo sentía así, decidí abrir la ventana y sacar mi mano para escrutar esa realidad que encontraba tan inverosímil para mí, y en efecto no era una ilusión óptica, mi sentido de la vista no fallaba, sentía al tacto como las gotas subían y con unos pensamientos más de allá que de acá comencé a reflexionar sobre como caminaría la gente en caso de lluvia, cómo serían los paraguas (en caso de que existieran), como serían los charcos, a dónde pararía el agua de esa lluvia y de dónde vendría, y todo esto mientras la lluvia golpeaba mi mano. Y como si fuera la intención de la naturaleza, una naturaleza hiperbólica casi al punto de la irrealidad, que un rayo también hacia arriba rompió las nubes y por unos segundos pude divisar el cielo azul, que rapidamente se cerró por la multitud de densas y grises nubes, que volvieron a abrirse cuando el rayo se devolvió y calló al piso exactamente en el sitio de su partida, tal fue el estruendor que desperté y abrí mis ojos, y  ya no con una sensación en la boca, pero si quise asomarme a la ventana y descubrí que solo estaba lloviendo de la misma manera monótona que otros días a causa del invierno de esta fría ciudad.

Una Irrealiad

He despertado con la sensación en la boca de que el cielo se estaba alejando, fue como por un instinto irreconocible que me asomé a la ventana para satisfacer una curiosidad que no sentía mía, y entonces fue cuando descubrí que estaba lloviendo hacia arriba, sabía que era algo irreal, pero no lo sentía así, decidí abrir la ventana y sacar mi mano para escrutar esa realidad que encontraba tan inverosímil para mí, y en efecto no era una ilusión óptica, mi sentido de la vista no fallaba, sentía al tacto como las gotas subían y con unos pensamientos más de allá que de acá comencé a reflexionar sobre como caminaría la gente en caso de lluvia, cómo serían los paraguas (en caso de que existieran), como serían los charcos, a dónde pararía el agua de esa lluvia y de dónde vendría, y todo esto mientras la lluvia golpeaba mi mano. Y como si fuera la intención de la naturaleza, una naturaleza hiperbólica casi al punto de la irrealidad, que un rayo también hacia arriba rompió las nubes y por unos segundos pude divisar el cielo azul, que rapidamente se cerró por la multitud de densas y grises nubes, que volvieron a abrirse cuando el rayo se devolvió y calló al piso exactamente en el sitio de su partida, tal fue el estruendor que desperté y abrí mis ojos, y  ya no con una sensación en la boca, pero si quise asomarme a la ventana y descubrí que solo estaba lloviendo de la misma manera monótona que otros días a causa del invierno de esta fría ciudad.